Calidad de aguas litorales

Una buena calidad del agua es esencial para la salud de muchos hábitats costeros y, por tanto, para la acuicultura, la pesca y el ocio (playas, natación, surf, etc.). Debido a estos aspectos socio-económicos y ambientales, la mala calidad del agua se considera un riesgo costero. Por lo tanto, los planificadores costeros y gestores deben mantener o restaurar la calidad óptima de las aguas costeras.

Los vertidos de aguas residuales domésticas e industriales sin tratar tienen un impacto directo en la calidad del agua costera. Los vertidos de la escorrentía agrícola o cambios en los aportes fluviales también son conocidos por sus efectos adversos.

En las últimas décadas, el flujo de nutrientes en las aguas costeras desde fuentes terrestres está aumentando en Europa y en todo el mundo. Los cambios en la calidad del agua resultantes tienen múltiples efectos en los ecosistemas marinos y costeros. El fósforo y el nitrógeno contribuyen a la proliferación de algas, que, cuando se descomponen, causan el agotamiento del oxígeno necesario para animales marinos tales como peces, crustáceos y mariscos.

Un cambio en la carga de nutrientes también puede alterar la composición y la diversidad de especies de fitoplancton. En casos extremos, el crecimiento de las algas o eutrofización pueden resultar en “zonas muertas” en las que el oxígeno se agota una vez que la zona se ha saturado de algas, y después mueren. También puede darse la proliferación de algas nocivas. Otras cuestiones más directamente relacionadas con la calidad del agua incluyen la contaminación directa de las aguas recreativas por aguas residuales sin tratar, o por el derrame de sustancias tóxicas o mareas negras.

Estos cambios incluyen el cambio en la temperatura del agua y el cambio de la salinidad y pH. Fertilizantes, pesticidas y herbicidas utilizados en la agricultura tienen un fuerte impacto en la composición del agua.

Otras fuentes de contaminación del agua incluyen el transporte marítimo, la descarga de agua de lastre y la introducción de especies exóticas.

En diciembre de 2000, el Parlamento Europeo aprobó la Directiva Marco del Agua. Al firmarlo, cada Estado miembro se comprometía a garantizar una buena calidad ambiental de las aguas litorales y continentales para 2015. Un programa de monitoreo se estableció para supervisar el estado del agua. Los resultados obtenidos guían las medidas a tomar para asegurar el logro de los objetivos fijados. Posteriormente, la Directiva Marco de Estrategias Marinas ha continuado con el mismo espíritu para lograr un buen estado ambiental de las aguas marinas.

Recursos

Estudios de casos de ANCORIM

Las Rías Baixas de Vigo

(España)

>Estudio de caso : Las Rías Baixas de Vigo (España)Gestión y prevención de riesgos sobre la calidad de aguas costera en el contexto de la acuicultura – El estudio de caso de las Rías Baixas de Vigo: un análisis SIG (España).

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